El tríptico cerrado y abierto es una alegoría
completa del origen y fin del mundo: cerrado muestra una de las
primeras escenas del Génesis, la creación del mundo vegetal, origen de
la vida; por el contrario, abierto enseña la Creación completa en la
puerta izquierda, el Infierno en la derecha, y en el centro las más
variadas formas de la sensualidad, que presumiblemente conforman la vida
terrenal. Leído de principio al fin, narra la historia de la caída del
género humano, sin posibilidad de redención, puesto que no existen las
figuras divinas de Cristo o María, ni tampoco la elección de los
benditos para vivir en la Gracia de Dios tras el Juicio Final. El mundo,
los mundos que presenta el Bosco no
tienen nada que ver con la realidad, ni con la comprensión humana. Es
uno de los primeros genios de la historia del arte que introduce en sus
imágenes el componente onírico que supera la realidad consciente. La
fantasía, el humor, la crítica vitriólica saturan esta imagen cruda del
ser humano, que se precipita en el infierno con cada uno de sus actos.
El Bosco puebla sus paisajes con monstruos, plantas antropomorfas,
objetos imposibles. El ser humano, desnudo ante sus actos, es poco más
que un gusano diminuto pululando entre ambientes misteriosos. Las
encarnaciones de la sensualidad son deslumbrantes por su variedad: la
música, el amor, el juego, la bebida, incluso el aprendizaje y el
conocimiento. En el infierno, el sueño-pesadilla se disloca: orejas de
las que emergen cuchillos, demonios con bocas dentadas en el vientre,
escaleras que no llevan a ningún sitio y, entre todo ello, los cuerpos
de los pecadores que están siendo despedazados por los demonios y sus
máquinas infernales. La técnica minuciosa de El Bosco está directamente
relacionada con la pintura de su época y los avances con el óleo.
Pero su forma de componer y situar las figuras en el espacio, así como
su interpretación de un tema clásico de la pintura religiosa, no tienen
nada en común con los otros pintores de su entorno. Se ha tratado de
justificar esta particular iconografía a través de la enseñanza de una
secta herética del momento, llamada “del libre espíritu”, aunque no está
aclarada la pertenencia de El Bosco a la misma.
les dejo un pequeño video realizado por el musico experimental buckethead en relacióna la obra.
http://www.youtube.com/watch?v=p2dCCUQ8g3I
(alvaro muñoz)
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